lunes, 25 de junio de 2018





ESTADO COMUNAL COMO POTENCIAL CONSTITUYENTE 

Euclides Quevedo


Una de las debilidades, limitaciones u obstáculos en el momento actual que vive la República, es precisamente la necesidad de implementar y profundizar en el lenguaje, en los nuevos códigos, en las nuevas claves, en la narrativa, en el discurso, en el relato, como bien insistía nuestro comandante Presidente Hugo Chávez.

Esa intersubjetividad chavista, de cualidad identitaria, con códigos propios, con visión multiversa propia, sobre la política, la economía, la sociedad y la cultura, o como lo define Yarisma Unda un “imaginario” definido, conjugado y construido alrededor de la figura de Chávez, es el devenir político nacional y la interpretación popular de la vida en el contexto político de la Revolución Bolivariana.

Y esto no es más que propender a la utilización de un lenguaje propio, una narrativa, un relato dejado como legado por Hugo Chávez, y que es determinante en la construcción de la hegemonía cultural de la Revolución Bolivariana.

Pero es de suma importancia, hacer claridad sobre lo que significa el Socialismo Bolivariano y su contraparte el capitalismo, el neoliberalismo, la globalización o liberalismo; claridad que debemos argumentar, fundamentar con todos los elementos de persuasión y donde tenemos como fortaleza y enorme ventaja contar con argumentos irrebatibles como bien lo manifiesta un economista conservador austro-norteamericano.

Decía Joseph Schumpeter economista austro-yanqui del Siglo XX, - que la izquierda había subestimado la capacidad de persuasión de una de las mejores razones que pueden aducirse en favor del control público del capital productivo -; “…uno de los argumentos más poderosos y difíciles de rebatir”– sugirió - es el de que la propiedad pública produce beneficios, lo que significa que la captación de ingresos públicos no tiene que depender sólo de los impuestos; pues es así, el socialismo tiene argumentos irrebatibles, no sólo en lo teórico constitucional, sino en lo pragmático de la ciencia política.

En este contexto bien lo decía Vladimir Lenin: “…no hay práctica revolucionaria, sin teoría revolucionaria y a la inversa…”, pero también Hugo Chávez, que nos deja un deslumbrante legado, insistía en “convencer” con argumentos, con fundamentos y para ello debemos ir a lo grueso, a lo profundo, al origen de las cosas, a la raíz para comprender, entender e interpretar los nuevos paradigmas vigentes poco debatidos, para así tomar consciencia de nuestro devenir histórico y propender la defensa sin medias tintas del Socialismo Bolivariano del Siglo XXI que está en pleno desarrollo, de la mano del jefe de Estado Nicolás Maduro que ha tenido la responsabilidad de impulsar la creatividad tecnológica, proteger los recursos naturales de la Patria y realizar la plena inclusión social de la población venezolana.

Desde el ángulo del constitucionalismo critico y el nuevo constitucionalismo latinoamericano, hay un planteamiento que algunos no han comprendido, tal vez por falta de información, el Estado Comunal como cultura comunitaria ha venido avanzando y hoy podemos decir que llegó la hora de su constitucionalización.

La cultura comunitaria, tempranamente promovida, auspiciada por el comandante presidente Hugo Chávez, ya es un hecho social internalizado en la población, con una arquitectura legislativa que la sustenta y sobre todo la consciencia en las bases populares de su necesidad para la organización social.

El pleno funcionamiento del poder constituyente hoy, debe girar la vista hacia un ámbito de extraordinaria importancia como el Estado Comunal, ese otro modo de producción social que avanza indetenible, esa relocalización social de la economía solidaria.

Necesario son otras y nuevas estructuras constitucionales, porque la lógica productiva de lo comunal tiene una naturaleza jurídico política del derecho, porque lo comunal se construye en base a esta vinculación jurídico política de manera simultánea y existencial, inseparable lo jurídico de lo político; todo esto tiene un carácter constituyente, un factor constituyente que rompe con el constitucionalismo convencional, conservador, elitesco, liberal en el que estamos inmersos.

Es dar un paso al frente y dejar aquel monismo legal propio del estado liberal burgués, al pluralismo cultural, donde se aceptan creencias y teorías más allá de la perspectiva positivista.

No es más que reconocer la existencia de personas portadoras de cosmovisiones distintas, con visión diferente sobre democracia directa, participativa y protagónica, del buen vivir comunitario, de la justicia alternativa, y todos aquellos ejemplos de transformaciones del sistema productivo, reivindicando el papel del pueblo llano.

Es reconocer formas creadas por las comunidades urbanas y periurbanas excluidas para que se doten de mecanismos autónomos de regulación ante la ausencia relativa, la insuficiencia o precariedad del derecho estatal.

Estado comunal que contiene nuevas fuerzas productivas, como elemento objetivo, los bienes comunales como medios productivos, la lucha por esos bienes comunitarios, dentro ellos los espacios urbanos y huertos comunales y las prácticas comunitarias como la producción comunal, el mercado comunitario y el consumo comunal como elementos subjetivos, todo ello conforme al pensamiento de Hugo Chávez, como legado para la organización social y comunitaria de la Patria.

No es más que constitucionalizar una forma más de pluralismo, presupuesto del pluralismo cultural y jurídico, como causa de la expresión del paso del monismo legal al pluralismo, un derecho realmente intercultural ya hecho una realidad en las bases del pueblo.


 @euclidesquevedo

 Abogado constitucionalista

Nota complementaria:
http://euclidesquevedoubv.blogspot.com/2017/03/contra-el-capitalismo-mas-comunitarismo.html





domingo, 3 de junio de 2018



CRIPTOMONEDA Y MONEDA COMUNAL
Abogado Euclides Quevedo
Experto en cibernética jurídica
constitucionalista


El debate abierto a raíz del nacimiento de El Petro como criptomoneda propiedad de todos los venezolanos y como extraordinaria estrategia político-económica del Presidente Nicolás Maduro, como innovación tecnológica, recursos naturales y plena inclusión social, nos coloca en momento oportuno para rescatar, hoy más que nunca, mucho del pensamiento socioeconómico de Hugo Chávez, como líder fundamental de la Revolución Bolivariana.

Hugo Chávez nos deja como legado esencialmente en el ámbito socioeconómico, el Estado Comunal. En él hace el planteamiento a fondo de las fuerzas productivas y dentro de ellas de fenómenos de extraordinaria vigencia como lo referido a la apropiación privada del trabajo no pagado en el plano de la tecnología cibernética en los albores del siglo XXI, incluyendo la creación de El Petro.

Además Hugo Chávez incursiona en lo que conocemos como los bienes comunitarios, comunales, colectivos o comunes como elementos objetivos que soportan estas fuerzas productivas. Y junto a estos bienes comunes o comunales, comunitarios, prevé la lucha por esos bienes comunes como elementos de sustentación y fundamentación para la realización en concreto de los derechos y garantías fundamentales previstas en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela que él mismo logró constitucionalizar.

No bastando con ello, Hugo Chávez irrumpe en las prácticas comunitarias y todo lo que conocemos de su pensamiento en lo referido a producción comunal, consumo comunal y mercado comunitario, lo que se llama la relocalización social de la economía. Dentro de ese basto mundo comunal, hizo especial énfasis en lo referido a la moneda comunal y los bancos comunales, dejando además todo el andamiaje jurídico entre otras normas como la ley orgánica del sistema económico comunal, poco conocida hasta hoy.

Sin dejar de mencionar las bases fundamentales para la creación del derecho comunal alterno al derecho público y al derecho privado. Un Derecho propio con una naturaleza jurídico-político propia, que trata de la lógica productiva del comunitario que esta inserta en la naturaleza jurídico-político de ese Derecho.

Esa insistencia de Hugo Chávez en la promoción y creación de una moneda comunal, comunitaria, común, viene dada porque comprendía en el fondo que la moneda como se conoce en la actualidad, no solamente es moneda de cambio sino un elemento de cristalización de relaciones sociales de desigualdad abstraídas en el valor universal de la mercancía.

Estaba convencido Hugo Chávez, que el asedio económico y financiero del capitalismo encabezado por la potencia militar y cibernética del planeta, el departamento de estado norteamericano, utiliza el ataque a la moneda de un país, a sabiendas que cuando se destruye la moneda de una nación se destruye la sociedad, la familia, la amistad, los negocios, el comercio; entendía que fe y dinero es fundamental para una sociedad, sin ello se destruyen empresas, comercios hasta el sentido común de las personas.

La promoción de la moneda comunal, en sus diferentes soportes, sean estos digitales o impresos, criptomoneda comunal o en papel con nombre y diseño característico, con soporte tecnológico de vanguardia e innovador, es salirse del sistema en laguna medida, de oprobio y sometimiento del sistema monetario y financiero internacional.

Como sabemos la moneda es un acuerdo, no es una cosa y este acuerdo con frecuencia se realiza de manera inconsciente por lo que es claro que el dinero es un medio de pago y ese medio de pago hasta ahora ha sido fiduciario.

El tipo de moneda que se utiliza condiciona emociones y conductas de las personas. Las monedas nacionales sirvieron para fomentar la conciencia nacional y promover la competencia y no la cooperación y el actual sistema monetario favorece la acumulación individual.

Las monedas comunales, solidarias o complementarias, son clave para lograr un equilibrio entre los valores competitivos y la necesidad de establecer nuevas prioridades de tipo cooperativo solidario. Al modificar el sistema monetario permite la existencia de monedas comunales, solidarias para lograr la abundancia sustentable como medio para generar riqueza.

Una moneda comunal no es más que un acuerdo de un grupo de personas y/o productores para aceptar como medio de pago una moneda no tradicional, por lo que es alterna porque no sustituye a la moneda nacional convencional, sino cumple determinadas funciones sociales que esta no esta en condiciones de ofrecer o desempeñar.

La moneda comunal, llámese criptomoneda comunal, en formato de billetes o papel, en aplicaciones como el código QR, es hoy día, cuando el ataque y asedio a la moneda venezolana por parte del imperio norteamericano hace que haya escasez y falta de efectivo, una necesidad, una de las soluciones propuestas por nuestro comandante presidente Hugo Chávez, que sin duda ninguna, redundara en la implementación de la cultura comunal, del reforzamiento de lazos solidarios y de cooperación entre los ciudadanos, y demostrar que una transacción comercial, no sólo es la compra de un producto, sino una forma de mostrar aprecio por el trabajo de otro, una forma de relacionarse y mostrarle que puede vivir de sus saberes y habilidades, de su creación.

La crisis económica inducida producto del asedio de fuerzas externas y endógenas contra nuestra moneda, nos obligan hoy más que nunca a rescatar el pensamiento de Hugo Chávez, referido al estado comunal y todo su planteamiento. Una economía comunal que funcione de manera alterna al sistema capitalista, donde el consumo debe adaptarse a la oferta, aunque no se encuentre la variedad que existe en mercados tradicionales y supermercados; se trata de un asunto de solidaridad y por ello debemos comprar directamente a productores, comprometidos en la constancia y la calidad de sus productos y servicios.

La ayuda mutua e intercambio de bienes entre si, y la creación de la moneda comunal, permitirán a futuro que grupos comunitarios, colectivos, comunales sufrirán menos y gozaran de mayor autonomía que quienes insistan en defender su cuota de poder económico, individualmente y a costa de los demás.

Llegó la hora, para que líderes comunitarios, alcaldes Bolivarianos, funcionarios públicos, frentes sociales, lideres revolucionarios, la universidad, tecnológicos, asuman la promoción, divulgación y rescate de todo el planteamiento del Estado Comunal, las fuerzas productivas, los bienes comunales, la lucha por esos bienes comunales, las prácticas comunitarias como la producción comunal, el consumo comunitario y el mercado comunal y su respectiva moneda comunal, en sus diferentes formatos, sean digitales o de papel impreso, como apoyo y respaldo al gobierno revolucionario y Bolivariano y al jefe de Estado Nicolás Maduro, en la lucha contra el asedio y acoso a nuestra moneda Patria el Bolívar que pretende destruir la economía y la sociedad venezolana.









lunes, 23 de abril de 2018





“El Petro, recursos naturales e inclusión social”

Abg. Euclides Quevedo 
Experto en Cibernética Jurídica

El jefe de Estado Nicolás Maduro, en una estrategia de extraordinaria política pública inteligente y audaz, inicia el despegue que necesitaba la Revolución Bolivariana para el salto adelante que siempre abogó Hugo Chávez, al rescatar la propuesta de la creación de la criptomoneda “El Petro”.

Con una combinación de innovación tecnológica, recursos naturales y plena inclusión social, emprende el salto adelante en la conversión de la Patria en una verdadera Potencia; esta ventana de oportunidades en ciencias de la vida y ciencias de materiales, nos coloca en una privilegiada situación ante la revolución tecnológica en puertas por la tecnología disruptiva del blockchain, con enormes recursos naturales, energéticos que permiten financiar la innovación alrededor de ellos, junto al poder que nos da la apropiación y posesión de estos recursos naturales, y para ello debemos estar informados, involucrados profundamente, científicamente, técnicamente, políticamente, ideológicamente de lo que esta pasando.

La revolución informática ya es cosa del pasado, internet amplió enormemente el acceso a la información, facilitando la interacción en redes para la colaboración mundial, y ante nuestros ojos estamos siendo testigos y protagonistas del inicio de una trasformación tecnológica, siendo nuestra Patria participe en esta ola de ruptura, de rompimiento al orden mundial establecido sobre todo en aspectos económicos y financieros y especialmente en materia monetaria.

No sólo la revolución informática e internet han producido un cambio profundo en el mundo, en las complejas sociedades de hoy a través de la interacción de redes a cualquier distancia, ampliando enormemente el acceso a la información y al conocimiento, para la adquisición de mayor conocimiento, sino que además permiten una nueva forma de entender la economía, hoy cuando estamos camino hacia la relocalización social de la economía, de la economía comunitaria, comunal en oposición a la globalización neoliberal.

En los años setenta del siglo veinte vimos como aparecen las placas impresas que dieron origen a las placas madre, en los años ochenta los computadores personales, en los noventa aparece internet, en los dos mil, las redes sociales y los teléfonos inteligentes y esto se va repitiendo cíclicamente; Venezuela no ha estado al margen de estas trasformaciones y hoy tenemos nada más y nada menos que una revolución similar a la producida por internet en el mundo, con la apertura hacia la arquitectura del blockchain o cadenas de bloques, junto al criptoactivo “El Petro”.

El Presidente Chávez visionó cómo se convertiría la Patria venezolana en una verdadera Potencia no solo en la región latinoamericana, sino qué sería vanguardia en el mundo de la innovación tecnológica en buena medida para un país en desarrollo, sus inmensos recursos naturales en petróleo gas coltan thorium oro diamantes agua dulce entre otros, sin dejar de pagar la enorme deuda social con las mayorías necesitadas con una incuestionable plena inclusión social.

Con nuestra alta dotación de recursos naturales, energéticos nos hemos incorporado a un proceso dinámico capaz de convertirnos en los proveedores de materiales para industria y para la alimentación de la población. Sí los países llamados “desarrollados” se han convertido en la fábrica del mundo, Venezuela muy bien se convierte en proveedor de un amplia gama de insumos naturales, sintéticos, renovables, reciclables, desde los estándar hasta una gran variedad de materiales especiales de alta tecnología, minerales, químicos y biológicos.

Con un alto componente satelital, con tres satélites en orbita, con minería, metalúrgica, química, petroquímica y farmacia, agroponía, agricultura y toda la agroindustria, biotecnología, acuicultura, cerámica, energía, refinación, electricidad, el turismo especializado y porque no con nanotecnología, estamos rompiendo amarras tecnológicas; es decir, al tomar en cuenta la ciencias de la vida, en ciencia de materiales y hoy en criptoactivos nos colocamos con ventaja para lo que será la próxima revolución tecnologica y con una combinación de biotecnología, bioeletrónica, nanotecnología y nuevos materiales nos impulsaran a la verdadera suma de felicidad posible para la población venezolana.

Con el nacimiento de la criptomoneda “El Petro” propiedad común de todos los venezolanos, se da un salto cualitativo en materia de innovación tecnológica, una herramienta que ha dado un golpe certero a la economía especulativa, al mercado capitalista que hace suyos valores negativos como el afán de lucro y competencia, que toma el dinero, el capital como objetivo de la economía y no el bien común, como bien comunitario, el bien comunal, en fin el buen vivir.

Se ha vencido el miedo y se ha decidido innovar, asumir riesgos, cambiarle la vida al prójimo, pensar en el futuro tecnológico, liberarnos con la tecnología, una visión para la construcción de un futuro exitoso para nuestra república, para América latina y el Caribe que nos permite prosperar junto a los países llamados avanzados que están a punto de colapso sumidos en la financiarización.

Esta innovación tecnológica y en ella la creación del Petro como criptoactivo venezolano, no cabe ninguna duda que será la criptomoneda del futuro y todas las empresas, industrias y comercios, la administración pública y todas las ramas del poder publico venezolano, así como todos los ciudadanos deben comprender que la cibermoneda el Petro será sin ninguna duda uno de los criptoactivo de mayor fortaleza en el mundo por cuanto están respaldados por activos reales como son los recursos naturales y los cuales Venezuela los contiene en inmensas cantidades y para todos los ámbitos tecnológicos, incluyendo la nanotecnología, y las grandes reservas en thorium que será sin duda ninguna la energía limpia del mañana, sin dejar de advertir la revolución tecnológica que producirá la arquitectura del blockchain o cadena de bloques en el poder público venezolano en todos sus ámbitos.
@euclidesquevedo



sábado, 7 de abril de 2018






Una corta explicación antes de esta exposición que hemos denominado: “Petro, criptomoneda, recursos naturales e inclusión social”. Pues bien, hemos notado que una de las debilidades, limitaciones y obstáculos en el momento actual que vive la república, es precisamente la necesidad de implementar y profundizar en el lenguaje, en los nuevos códigos, en las nuevas claves, en la narrativa, en el discurso, en el relato, como bien insistía nuestro comandante Presidente Hugo Chávez. 

Esa intersubjetividad chavista, de cualidad identitaria, con códigos propios, con visión multiversa propia sobre la política, la economía, la sociedad y la cultura, o como lo define Yarisma Unda (2017) un “imaginario” definido, conjugado y construido alrededor de la figura de Chávez, es el devenir político nacional y la interpretación popular de la vida en el contexto político de la Revolución Bolivariana.

Y esto no es más que propender a la utilización de un lenguaje propio, una narrativa, un relato dejado como legado por Hugo Chávez, y que es determinante en la construcción de la hegemonía cultural de la Revolución Bolivariana.

Joseph Schumpeter economista yanqui del Siglo XX, conservador, republicano gringo, pensaba que la izquierda había subestimado la capacidad de persuasión de una de las mejores razones que pueden aducirse en favor del control público del capital productivo; “…uno de los argumentos más poderosos y difíciles de rebatir” – sugirió - es el de que la propiedad pública produce beneficios, lo que significa que la captación de ingresos públicos no tiene que depender sólo de los impuestos; pues es así, el socialismo tiene argumentos irrebatibles, no sólo en lo teórico constitucional, sino en lo pragmático de la ciencia política.

Bien lo decía Vladimir Lenin: “…no hay practica revolucionaria, sin teoría revolucionaria y a la inversa…”, pero también Hugo Chávez, que nos deja un deslumbrante legado, insistía en “convencer” con argumentos, con fundamentos, y para ello debemos ir a lo grueso, a lo profundo, al origen de las cosas para poder comprender, entender e interpretar los nuevos paradigmas vigentes poco debatidos, para así tomar consciencia de nuestro devenir histórico y la defensa sin medias tintas del socialismo Bolivariano del siglo XXI que está en pleno desarrollo, de la mano del presidente obrero Nicolás Maduro que ha tenido la responsabilidad de impulsar la innovación tecnológica, proteger los recursos naturales de la Patria y la plena inclusión social de la población venezolana.

Esa combinación de innovación tecnológica, recursos naturales y plena inclusión social, es un salto adelante en la conversión de la Patria en una verdadera Potencia; esta ventana de oportunidades en ciencias de la vida y ciencias de materiales, nos coloca en una privilegiada situación ante la revolución tecnológica en puertas, con enormes recursos naturales, energéticos que permiten financiar la innovación alrededor de ellos, junto al poder que nos da la apropiación y posesión de estos recursos naturales, y para ello debemos estar informados, involucrados profundamente, científicamente, técnicamente, políticamente, ideológicamente de lo que esta pasando. 

No sólo la revolución informática e internet han producido un cambio profundo en el mundo, en las complejas sociedades de hoy a través de la interacción de redes a cualquier distancia, ampliando enormemente el acceso a la información y al conocimiento, para la adquisición de mayor conocimiento, sino que además permiten una nueva forma de entender la economía, hoy cuando estamos camino hacia la relocalización social de la economía, la economía comunitaria, comunal en oposición a la globalización neoliberalista.

El jefe de Estado Nicolás Maduro, en una estrategia de extraordinaria política inteligente y audaz, ha iniciado la ruptura, la abertura que necesitaba la revolución Bolivariana para el salto adelante que siempre abogó Hugo Chávez, al rescatar la propuesta de la creación de la criptomoneda “El Petro”. 

Antes de hablar de esta cibermoneda propiedad del Estado venezolano, que definitivamente tiene hoy un inusitado impacto en el mundo financiero y monetario del planeta, debo hacer referencia a corta historiografía sobre lo que significa la plataforma que esta detrás de esta tecnología monetaria de siglo XXI.

Hoy sabemos que en el imaginario de la población venezolana, ha interiorizado además de una revolución social en marcha, una revolución cultural, una revolución digital, una profunda revolución jurídica que vino de la mano de la revolución Bolivariana emprendida por Hugo Chávez, no debemos tener duda que también se está produciendo en la república una revolución tecnológica y no puede haber ninguna duda que ante nuestros ojos se presenta esta revolución tecnológica que abarca también lo económico lo financiero.

En los setenta del siglo XX vimos como aparecen las placas impresas que dieron origen a las placas madre, en los años ochenta los computadores personales, en los noventa aparece internet, en los dos mil, las redes sociales y los teléfonos inteligentes y esto se va repitiendo cíclicamente y Venezuela no ha estado al margen de estas trasformaciones y hoy tenemos nada más y nada menos que una revolución similar a la producida por internet en el mundo, con la apertura hacia la criptomoneda y específicamente “El Petro”. 

Es precisamente a partir del inicio del siglo XXI que nuestra república entra de lleno a la innovación tecnológica, a la protección de los recursos naturales de nuestros suelos y la plena inclusión social de las grandes mayorías que por siglos estuvieron excluidas, de la mano de un gran visionario y estadista como Hugo Chávez.

El Presidente Chávez visionó cómo se convertiría la Patria venezolana en una verdadera potencia no solo en la región latinoamericana, sino qué sería vanguardia en el mundo de la innovación tecnológica en buena medida para un país en desarrollo, sus inmensos recursos naturales en petróleo gas coltan thorio oro diamantes agua dulce entre otros, sin dejar de pagar la enorme deuda social con las mayorías necesitadas, una incuestionable plena inclusión social.

Se ha vencido el miedo y se ha decidido innovar, asumir riesgos, cambiarle la vida al prójimo, pensar en el futuro tecnológico, liberarnos con la tecnología, una visión para la construcción de un futuro exitoso para nuestra república, para América latina y el Caribe que nos permite prosperar junto a los países llamados avanzados y a punto de colapso.

Con nuestra alta dotación de recursos naturales, energéticos nos hemos incorporado a un proceso dinámico capaz de convertirnos en los proveedores de materiales para industria y para la alimentación de la población. Sí los países llamados “desarrollados” se han convertido en la fábrica del mundo, Venezuela muy bien se está convirtiendo en proveedor de un amplia gama de insumos naturales, sintéticos, renovables, reciclables, desde los estándar hasta una gran variedad de materiales especiales de alta tecnología, minerales, químicos y biológicos.

Con un alto componente satelital, con tres satélites en orbita, con minería, metalúrgica, química, petroquímica y farmacia, agroponía, agricultura y toda la agroindustria, biotecnología, acuicultura, cerámica, energía, refinación, electricidad, el turismo especializado y porque no con nanotecnología, hemos roto amarras tecnológicas; es decir, al tomar en cuenta la ciencias de la vida y en ciencia de materiales, y hoy en criptoactivos nos colocamos con ventaja para lo que será la próxima revolución tecnología y con una combinación de biotecnología, bioeletrónica, nanotecnología y nuevos materiales nos impulsaran a la verdadera suma de felicidad posible para la población venezolana.

La revolución informática ya es cosa del pasado, internet amplió enormemente el acceso a la información, facilitando la interacción en redes para la colaboración mundial, y ante nuestros ojos estamos siendo testigos y protagonistas del inicio de una trasformación tecnológica, siendo nuestra Patria participe en esta ola de ruptura, de rompimiento al orden mundial establecido sobre todo en aspectos económicos y financieros y especialmente en materia monetaria.

Con el nacimiento de la criptomoneda “El Petro” propiedad común de todos los venezolanos, se da un salto cualitativo en materia de innovación tecnológica, una herramienta que ha dado un golpe certero a la economía real, al mercado capitalista que hace suyos valores negativos como el afán de lucro y competencia, que toma el dinero, el capital como objetivo de la economía y no el bien común como objetivo o como la dimensión más acertada de nuestros hermanos Bolivianos el “buen vivir” que es una entidad superior al “bien común” el bien comunal, el bien comunitario.

La macro economía así como la micro economía en el capitalismo es el único proyecto en el mundo que mide su éxito a lo largo de medios como el capital, el dinero; hoy ese éxito económico en los mercados, lo miden con un indicador destacado como el PIB de la economía nacional, lo miden de acuerdo a ese afán de lucro y competencia que no es el objetivo de la actividad económica, pero peor aún, sin estar previsto como norma suprema en ninguna constitución política del mundo. 

El éxito de la actividad económica debe medirse según la contribución al bien común y no con el indicador del PIB de la economía, debe medirse por la contribución al bien común, al beneficio social, a la mayor suma de felicidad posible del pueblo, así lo establece la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

Volviendo a la extraordinaria innovación tecnológica con la creación del Petro como criptoactivo venezolano, legado de Chávez y de la mano de Nicolás Maduro, no hay duda que será criptomoneda del futuro y todas las empresas, industrias y comercios, la administración pública y todas las ramas del poder publico venezolano, así como todos los ciudadanos deben comprender que la cibermoneda el Petro será sin ninguna duda uno de los criptoactivo de mayor fortaleza en el mundo por cuanto están respaldados por activos reales como son los recursos naturales y los cuales Venezuela los contiene en inmensas cantidades y para todos los ámbitos tecnológicos, incluyendo la nanotecnología.

Pero por debajo de esa enorme innovación tecnológica, se presenta una plataforma de sostén que no hemos hablado de su enorme importancia, versatilidad y utilidad. Se trata de la “cadena de bloques” o llamada comúnmente “blockchain”, que será sin lugar a dudas la nueva revolución tecnológica en los albores del siglo XXI.

Rápidamente para ir cerrando esta intervención, por lo avanzado de la hora, debo indicar que esta tecnología de la cadena de bloques o blockchain será el protocolo que dominará las comunicaciones en todos los ámbitos de nuestra vida. 

Blockchain o cadena de bloques será de aplicación a múltiples ámbitos, no solo en el contorno financiero y económico, en transacciones internacionales, remesas, telecomunicaciones, sino también, al área presupuestal de la nación, del Estado como un todo, medios de comunicación `públicos, sector energético, al sector agroalimentario, salud, educación, registros de vehículos, registro de propiedad inmobiliaria, registro civil, al poder electoral que transformará el sufragio, pago de servicios públicos y un largo etcétera.

En fin esta tecnología de cadenas de bloques como tecnología que esta detrás del Petro como criptomoneda, proporciona una extraordinaria utilidad en múltiples ámbitos o sectores de la vida nacional; por ello quiero persuadir especialmente a los abogados aquí presentes para entrar a conocer esta tecnología que supone un cambio de paradigmas, es la completa democratización en la vida diaria del ciudadano, la verdadera democracias participativa y protagónica, la democracia directa, una democracia de avanzada propia del socialismo del siglo XXI que rescató Hugo Chávez de la vieja Atenas en Grecia promovida por Pericles en su época, ya hace 2500 años.

Para finalizar no me resta sino invitarlos entrar a esta no tan novedosa área de la cibernética jurídica, sino además irrumpir a los nuevos conceptos de uso común de esta revolucionaria tecnología como los contratos inteligentes, la tokenización, la criptografía, la cadena de bloques o blockchain, nodos, oficina virtual, criptoactivo, criptomoneda, prueba de trabajo, entre muchos otros, para saber y entender ese nuevo lenguaje y los cambios que la innovación tecnológica trae al nuevo orden jurídico nacional, al sistema jurídico que conocíamos. Es una verdadera revolución tecnológica en puertas.

Buenas tardes a todos.



viernes, 6 de abril de 2018


"Criptomoneda será el futuro": Euclides Quevedo experto en cibernética Jurídica

La “criptomoneda será la moneda del futuro y todas las empresas, industrias y comercios, y todos los ciudadanos del país, deben comprender que la cibermoneda el Petro será, sin ninguna duda, uno de los criptoactivos de mayor fortaleza en el mundo”.

Así lo expresó en un conversatorio sobre el Petro y las criptomonedas el doctor Euclides Quevedo Abril, experto en cibernética jurídica y seguridad criptográfica, quien argumentó que el Petro “está respaldado por activos reales, como son los recursos naturales, los cuales los contiene Venezuela en inmensas cantidades y para todos los ámbitos tecnológicos, incluyendo la nanotecnología”.

El experto en cibernética legal apuntó que esa moneda virtual “es una verdadera revolución en el orden de la innovación tecnológica, la protección a los recursos naturales de los venezolanos y la plena inclusión social”.

— Verdaderamente coloca a la nación venezolana como potencia emergente en el mundo y pionera en la sustentación real de una criptomoneda con base real en oro, petróleo, coltán y las colosales cantidades de diamantes de la república -enfatizó-.

En el conversatorio, el experto criptográfico hizo un breve recorrido sobre el origen no solo del criptoactivo, sino también de los movimientos alternativos tecnológicos al capitalismo y tecnología privada, como los piratas cibernéticos, los hacker o kraquer.

Asimismo, se refirió a “la mayoría de indignados del mundo cibernético que han puesto sus conocimientos científicos para beneficio de la humanidad para alcanzar igualdad, bienestar social y comunitario, donde como ejemplo tenemos el código abierto, Wikipedia, fireflox, Linux, software libre, Creative Commons, copyleft (izquierdo de copia), y hoy la criptomoneda”.

El conversatorio sobre “Criptomonedas y el Petro”, promovido por la juez rectora del Poder Judicial del estado Táchira, Yorley Pérez, se realizó en los salones de acceso al Edificio Nacional, para las comunidades aledañas y el personal del poder Judicial y de Ipostel, y tuvo como ponente, además de Quevedo Abril, al ingeniero Arafat García, especialista en minería de criptomonedas.

La actividad se realizó con el fin de promocionar la moneda virtual y de dar a conocer la importancia del Petro, como cibermoneda propiedad del Estado venezolano y primera en el mundo con respaldo real y efectivo.

Marina Sandoval Villamizar

sábado, 22 de julio de 2017

FORMACIÓN Y CULTURA 
CONSTITUCIONAL

Euclides Quevedo
Abogado constitucionalista

La Paz como desencadenante constituyente

Euclides Quevedo
Abogado constitucionalista

Las relaciones entre poder constituyente popular y democracia se teorizan en el marco de la Revolución Francesa del siglo XVIII, pero tienen antecedentes relevantes y se consideran estas categorías como uno de los problemas capitales del derecho publico moderno; son categorías que aparece en la historia deliberadamente escondidas.

Ese ocultamiento no es gratuito, tiene una función ideológica que encubre la tensión que siempre ha existido entre poder constituyente democrático popular por un lado y poderes constituyentes oligárquicos o autocráticos por otro. La historia en buena medida ha sido una historia entre tensiones entre procesos de democratización y desdemocratización y el ocultamiento de la temática del poder constituyente democrático popular.

Estas categorías del poder constituyente originario popular democrático, que están profundamente enraizadas en el constitucionalismo contemporáneo han sido deformadas de tal manera que hoy resultan de alguna manera irreconocibles en gran parte de las sociedades complejas del hemisferio occidental y que la mayoría de los pueblos desconocen su existencia.

La idea de constituir democráticamente está presente en la antigüedad, tanto la idea de constituir como la idea de democracia. Ya en el derecho público romano, la idea de constituir viene vinculada a una práctica legislativa específica y superior a otras prácticas, siendo el poder para iniciar cambios significativamente radicales que permiten refundar las relaciones de poder que existían en la sociedad romana.

La democracia aparece también desde sus orígenes como un concepto que surge con una fuerte connotación de clases, totalmente distinta a como se concibe la democracia en la actualidad; se concibe como el gobierno de los muchos, el gobierno de los pobres libres, de las clases no plutocráticas frente al gobierno de las minorías económicas y las oligarquías.

La idea de constituir como la idea de democracia como categoría socioeconómica eran categorías tan conflictivas que desaparecieron durante muchos siglos del lenguaje político y del jurídico. 

Fue en la baja edad media, en el siglo XIV, cuando vuelven aparecer estas ideas de constituir democráticamente y que esta vinculada al concepto de poder constituyente originario popular con Marsilio de Padua que escribe su famosa obra “Defensor Pacis” “El defensor de la Paz” (1324), cuando el emperador Luis IV de Baviera mantenía un grave conflicto con el Papa Juan XXII y se establece en ese momento histórico a quien corresponde la soberanía.

La soberanía – decía Marsilio de Padua - no le corresponde ni a uno ni al otro, porque ninguno puede constituir al otro, ninguno puede autorizar el ejercicio del poder por parte del otro, porque el único sujeto capaz que puede constituir a esos poderes es el Pueblo, una fuerza extrainstitucional como la multitud necesitada, un sujeto externo que es la fuerza capaz de constituir a los otros poderes.

Así aparecen con mucha fuerza en el siglo XIV estas categorías que van a preconcebir la idea de poder constituyente democrático que instituye la autoridad política, que determina las formas de gobierno y se va incubando como una idea fuertemente secularizada, profana, quedando muy claro que hay dos tipos de poderes, un poder superior que es el que participa en la constitución de un orden o poder popular constituyente, superior al otro poder que es el que gobierna dentro de ese marco constituido.

Así tenemos que hoy, como desencadenante constituyente el jefe de Estado Nicolás Maduro, fundamenta esa convocatoria a la convención constituyente en puertas, invocando en primer lugar la Paz, al decretar por “…el interés supremo de preservar y profundizar los valores constitucionales de libertad, igualdad, justicia e inmunidad de la República y autodeterminación del pueblo...” y fundamentalmente para la búsqueda de la paz como valor superior constitucional, como derecho humano y como deber constitucional de todo ciudadano para la convivencia social y pacifica de la Nación.

De manera que, la historia nos informa que una convocatoria al poder popular constituyente originario es la única y ultima vía democrática que puede poner fin a conflictos políticos, sociales y económicos que se han dado a lo largo de nuestra existencia societal en busca de la tranquilidad, el sosiego, el orden social y la Paz como bien preciado de la humanidad y de la sociedad venezolana en particular.




miércoles, 19 de julio de 2017

Fuente: Diario La Nación, Pág. Política, 16 julio 2017

Euclides Quevedo
Abogado constitucionalista

Para el abogado constitucionalista y miembro del Frente de Abogados del PSUV, Euclides Quevedo: “El golpe mediático que adelanta la Asamblea Nacional hoy, en contumacia, en desobediencia, en desacato, sin validez alguna de sus actos, es un hecho antijurídico y contra todo el orden y el estado constitucional de derecho de la República”.


“Se pretende con este hecho el 16J desafiar el estamento constitucional para crear una matriz de opinión amplificada por la mediática, para viralizarla en redes virtuales, creando tendencias globales, creyendo que tal actividad puede desencadenar en más violencia y destrucción”.

Insiste en que se trata de “una actividad al margen del ordenamiento legal y jurídico, intentando subvertir los legítimos eventos eleccionarios en puertas a la convocatoria a Asamblea Nacional Constituyente que está en pleno desarrollo”.

—Alterar ese orden jurídico por un tumultuario, desconcertante y confuso hecho al ordenar a sus partidarios el uno por diez, que no es más que un solo sujeto deposite como mínimo 10 votos, recorriendo todos los lugares que puedan durante la supuesta jornada, sin ningún control, sin ninguna metodología, sin ningún chequeo de listado y, peor aún, al 􀃒n pretenden quemar o destruir para desaparecer las evidencias— expone el jurista.

“Pretender un hecho como este ensayo, llamado por ellos plebiscito, al margen del ordenamiento jurídico y del orden constitucional, no es más que la continuidad de las estrategias que buscan la destrucción del Estado Nación y de la norma que organiza este Estado, que no es otra que la Constitución Bolivariana”.

Re􀃒ere Euclides Quevedo: “Durante 18 años esta oposición política ha mantenido un estado de excepción de hecho, asediando a una parte muy reducida de los sectores de clase media, manteniendo ese acorralamiento en urbanizaciones con total desesperación y desasosiego, violando los más elementales derechos humanos, no solo a la vida, a la libertad, al libre tránsito, sino también al bien más preciado de un grupo humano, como es la paz”.

“Ya desde la independencia de la República la lucha era contra los ´realistas´ que abogaban por los intereses del imperio de la época; hoy no es distinto en el siglo XXI, es una denodada batalla contra quienes desean entregar las inmensas riquezas del país, sin importar la Patria, la independencia, y la soberanía”.

“El partido PSUV es el mayor partido político del país, con más del 35 % de simpatía, es la primera fuerza política. Y los partidos agrupados en la MUD, todos de oposición, no alcanzan 26 % de simpatía; pero además, todos los sondeos de opinión indican que más de 80 % de la población está en total desacuerdo con la violencia; y que 74 % aboga por el diálogo, el cual pasa por la consulta legítima a la que estamos llamados el próximo 30 de julio en todo el país por el bienestar y la pacicación de todo el pueblo venezolano”.

(LZ)

sábado, 8 de julio de 2017


Euclides Quevedo
Constitucionalista


A juicio del abogado constitucionalista del PSUV, Euclides Quevedo, “con el llamado del 16 de julio, un sector radical de la derecha aspira continuar desencadenando la violencia y el desconocimiento de las autoridades del Estado, en algunos focos bien determinados de municipios regidos por autoridades opositoras, y eso no es más que subvertir el orden constitucional”.

—El pretendido hecho al margen de la Constitución Bolivariana que propicia el ala más radical, la facción liberal y contrarrevolucionaria de la oposición política venezolana, y que denomina plebiscito o consulta, no solo es un engaño más al grupúsculo de seguidores a los que han inoculado el odio y la desesperación, sino que está propiciando la alteración del orden constitucional, el estamento jurídico y el Estado constitucional de derecho que rige la sociedad venezolana— esbozó el jurista.

A su parecer, “nos encontramos ante la anómala situación de alzamiento contra el Estado constitucional encubierta, ejecutada mediante un fraude a la Constitución Bolivariana y pretenden quebrar frontalmente la constitucionalidad por un poder constituido como es la Asamblea Nacional en desobediencia, en desacato, donde todos sus actos son inválidos y carentes de toda eficacia jurídica, pero que además ignora la existencia de un poder originario, el poder constituyente único y soberano, y como único y legítimo para acometer una operación jurídico-política para alcanzar la convivencia social, la tranquilidad y la paz de la nación venezolana”.

“Y este dislate político, insistió, equivale en la práctica a una subversión del orden constitucional, es pretender auspiciar una quiebra del Estado constitucional, nacido de aquel pacto histórico promovido por el presidente Hugo Chávez en 1999, que no es más que la norma suprema vigente”.

Por lo tanto, consideró Quevedo que: “Como en otros momentos de la convulsa historia de nuestra República, esta subversión del orden constitucional, sin mandato constitucional y sin consentimiento del pueblo, que es el único soberano, carece de toda legitimidad necesaria para su pacífica vigencia, y quienes propician esa pretendida ruptura del orden constitucional, tarde o temprano deberán asumir las responsabilidades políticas y jurídicas a que haya lugar”. (Leidy Zafra)


domingo, 28 de mayo de 2017


"Asamblea Nacional Constituyente obedece al poder originario que es el pueblo soberano"



Euclides Quevedo
Abogado constitucionalista


La Asamblea Nacional Constituyente obedece al poder originario que es el pueblo soberano, explicó el jurista Euclides Quevedo durante el foro sobre los alcances de la ANC en este momento histórico de Venezuela.

En la sede del Consejo Legislativo del Táchira, se reunieron personalidades del Frente Socialista de Abogados del Táchira, donde Quevedo se refirió a la importancia de la ANC como garantía de paz, la depuración de las instituciones y la reivindicación de los derechos ciudadanos.

Es conocer a fondo el poder constituyente originario como una categoría del constitucionalismo del más avanzado en el mundo occidental, con características esenciales que descansan en la soberanía del pueblo como vértice de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, significó.

“Conocer lo que es el poder constituyente, conocer lo que es el pueblo y conocer lo que es la soberanía, es inminente para poder conocer que es lo que se persigue con la ANC para no confundir”, insistió.

El presidente de la República Nicolás Maduro ha convocado a una ANC porque dentro de la teoría constitucional, está el poder constituyente permanente que no solo crea una Constitución y se repliega, continúa su actividad tal como el poder popular y tantos sectores que siguen organizándose, explicó Quevedo.

Agregó que antes eran solo los partidos políticos los que manejaban la vida nacional del país, actualmente no, porque la organización popular está en todas las instituciones, Frente de Abogados, comunas, comunidades, consejos comunales y organizaciones sociales que ya tienen soberanía.

Tal como el presidente Chávez refundó el estado venezolano destacó Euclides Quevedo, transformó la ciencia del derecho y la sociedad venezolana, así como en este momento de violencia y terrorismo lo que hace el jefe de estado es llamar al poder constituyente que tiene la soberanía, reiteró el ponente.
“No es una convocatoria para refundar el estado porque el estado ya está refundado, sino para rediseñar algunas instituciones del estado que nunca dieron la talla, que perdieron la esencia y la eficiencia promoviendo la impunidad en contra de la paz dentro de la estructura gubernamental, refiriéndose tácitamente a la Fiscal General de la República”.

FIN/Laura Escalante. Fotos: Gabriela Pernía.
@GobiernoTachira

viernes, 26 de mayo de 2017


No hace falta referendo previo para activar la Constituyente

Ante alguna confusión de no pocos abogados constitucionalistas referido que si hace falta un referendo previo para convocar al poder constituyente originario en convención constitucional o Asamblea Nacional Constituyente, no se han percatado que la convocatoria que con toda constitucionalidad y legitimidad ha realizado el jefe de Estado y Presidente de la República Nicolás Maduro, tal referendo previo es impertinente, toda vez que está implícito tal refrendación en el mismo momento de la elección de los voceros postulados a ser constituyentes; dicho de otra manera, la manifestación del cuerpo electoral constituye un referendo simultaneo acompañado de la elección propiamente dicha.

Por otro lado, es necesario por imperativo, entender que nuestra constitución Bolivariana alude a la paz, tanto en el preámbulo, en su parte dogmatica y en la parte orgánica, y así tenemos que postula la paz como un valor superior, atribuyéndole conscientemente un significado positivo, o sea un valor; pero además se reconoce la paz como un derecho humano fundamental que transversaliza todo el texto constitucional; más aún señala el artículo 132 constitucional, que la paz es un deber u obligación de todo ciudadano y ciudadana al promover y defender los derechos humanos que sirven como fundamento de la convivencia democrática y de la paz social.

Por ello, ante la vulneración de la Paz de la República que como valor superior, como derecho humano y como deber u obligación constitucional de cada ciudadano o ciudadana para su mantenimiento y para la convivencia social, son una de la causas que llevaron al ciudadano jefe de Estado Nicolás Maduro a convocar al Poder Constituyente Originario Permanente para que en convención constitucional y en dialogo nacional con participación de todo el universo ciudadano tenga la última palabra.

Aunado a esto y ante las múltiples y evidentes muestras de algunas instituciones del Estado, tal como están diseñadas no son suficientes para enfrentar las diversas formas de violencia a las que tienen que encarar; y cuando algunas instituciones han perdido eficacia y se han vuelto inadecuadas, quedado cortas para combatir las nuevas modalidades de intimidación y de ataques no imaginadas siquiera hace pocos años, podemos concluir que el rediseño de estas instituciones resulta una medida necesaria para que las causas de perturbación no continúen agravándose es un imperativo que una vez por todas se aborte la impunidad que tanto daño ha hecho.

Esta convención constitucional del Pueblo todo reunidos en ANC haciendo uso del supremo poder constituyente originario permanente entre muchas otras causas, ante la grave alteración de la Paz de la República que pone en riesgo la estabilidad democrática de la Nación, del Estado venezolano, de propia Constitución Bolivariana y la sociedad misma, son más que razones de Estado incuestionable para la protección del pueblo venezolano.

Finalizando debemos observar que la diferencia fundamental entre la ANC de 1999 que convocó el comandante presidente Hugo Chávez, fue con el "fin supremo de Refundar la República", y hoy el jefe de Estado Nicolás Maduro, convoca a una ANC por el "interés supremo de preservar y profundizar los valores constitucionales, entre ellas la Paz de la República, siendo dos momentos constituyentes distintos.




jueves, 18 de mayo de 2017


CULTURA Y FORMACIÓN CONSTITUCIONAL



Poder constituyente, única vía para enfrentar violencia e imponer paz social


A veces, la teoría sobre el constitucionalismo es necesaria para ir descubriendo el fondo de lo que trata alguna problemática constitucional, social, política, económica, jurídica y cultural que aquejan las contemporáneas sociedades complejas de hoy en la era de la tecnología digital, de la tecnología cuántica, el terrorismo mediático y virtual, que permite ir redescubriendo las verdaderas razones que las impulsan y que tienen un profundo cimiento que algunos ignoran, sobre todo cuando su contenido es el conflicto. 

En este contexto, sabemos que el constitucionalismo crítico se basa y se fundamenta en el pensamiento critico, entendiendo por pensamiento critico ante todo, el pensamiento del conflicto; pensamiento crítico es el pensamiento del conflicto en el sentido que lo expresa, lo muestra tal como es, lo racionaliza, destruyendo las falsas conciencias; supone un cierto desbloqueo de la razón, permitiendo que la razón despliegue todas sus posibilidades cognitivas e intercomunicativas.

Pero además, de ser la expresión del conflicto, el pensamiento crítico es también el conflicto en si, interviene en el conflicto, forma parte del conflicto, por lo tanto el constitucionalismo critico en cuanto que el pensamiento critico se proyecta en él, tendrá también éstas características, por un lado el constitucionalismo desde este punto de vista tendrá el conflicto como contenido; debe entenderse el constitucionalismo siempre como conteniendo el conflicto, el conflicto social complejo formado a su vez por múltiples conflictos, y además el constitucionalismo critico no es puramente térmico, sino que además es un constitucionalismo beligerante, un constitucionalismo que toma partido, que interviene también desde una perspectiva trasformadora y siempre desde un punto de vista histórico, es decir relativizando las categorías desde el espacio y el tiempo sin querer imponer universalismos, teniendo en cuenta espacios, culturas y epistemologías distintas, pero tampoco haciendo de este constitucionalismo sólo un constitucionalismo eurocéntrico ni norteamericano o del norte, sino también que pueda aplicarse desde una perspectiva del sur.

Tratándose de un constitucionalismo critico de estas características, que es un constitucionalismo que rompe con el constitucionalismo convencional, que rompe con las categorías tradicionales, que trata de rescatar las categorías deformadas, es un constitucionalismo de ruptura, de cambio, de transformación social, sin embargo al utilizar una categoría como el poder constituyente que es una categoría muy clásica dentro de la teoría conservadora de la constitución, hay que decir que al ser un tiempo de rupturas de la civilización y la cultura, también es un tiempo de reciclaje, en el sentido literal, hay que aprovechar todo lo que sea útil para la trasformación social.

Desde este punto de vista la categoría del poder constituyente es la única dentro de la teoría del constitucionalismo tradicional que tiene dentro de sí las posibilidades de ruptura, de cambio, de transformación social, las posibilidades de albergar dentro de él el conflicto, de manera que es perfectamente legitimo, útil, utilizar esta categoría del poder constituyente rescatándola ciertamente de las deformaciones que está haciendo objeto, porque hoy se entiende que la categoría del poder constituyente originario sobre todo en Europa, Norteamérica y gran parte de los países Latinoamericanos es ya un categoría obsoleta; para algunos es el fin de la historia de Fukuyama en el ámbito constitucional, porque hoy apenas no se puede constituir nada, sobre todo en los países del hemisferio occidental, en el sentido que no se puede introducir novedades radicales en sus constituciones, sino que todo está dicho y en todo caso cabe como en el resto del sistema solamente hacer algunas reformas a esas constituciones, obligando que el poder constituyente originario se subsuma en el poder de reforma y así mantener el control y la exclusión de quien tiene la titularidad del poder constituyente y en quien descansa la soberanía que no son otros que los pueblos soberanos.

Hoy podemos decir, en el marco de este contexto del constitucionalismo critico, que el único país del mundo occidental que tiene la posibilidad de convocar al poder constituyente permanentemente para que a través de una Asamblea Nacional Constituyente pueda asumir la capacidad mediante la super omnia o suprema autoridad, poner fin a los eventuales conflictos que puedan surgir y aquejar la sociedad y máxime en este momento cuando fuerzas externas e internas pretenden imponer en la sociedad violencia y terrorismo, es la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela la única ley fundamental o Carta Magna en la que se dejó abierto el candado constituyente, obra y legado de un hombre que a pesar de no ser jurista transformó la ciencia del derecho de la República, trasformó el Estado y en consecuencia transformó la sociedad venezolana, como es el presidente Hugo Chávez y su teoría constitucional el dinamismo constituyente o poder constituyente originario permanente, haciendo realidad el pensamiento del Che Guevara: “cuando lo extraordinario se hace cotidiano, estamos en presencia de la revolución”, en este caso la Revolución Bolivariana en Venezuela.


martes, 2 de mayo de 2017



FORMACIÓN Y CULTURA CONSTITUCIONAL


“Proceso popular constituyente”


Euclides Quevedo
Abogado constitucionalista


El jefe de Estado Nicolás Maduro, lanzó una invitación al expresar “Tenemos que impulsar un proceso popular constituyente por la vía electoral y pacífica”, comentario que hizo activar todas las alarmas de los académicos desprevenidos, abogados constitucionalistas reaccionarios y políticos de vieja data que desconocen hasta el día de hoy el concepto de “Poder Constituyente Originario Permanente”, tesis promovida por el comandante Hugo Chávez y que es un legado para constitucionalismo venezolano y actualmente tema de estudio en muchas universidades del mundo que estudian el nuevo constitucionalismo latinoamericano.

Algunos descuidados abogados y “constitucionalistas” de viejo cuño, formados en los paradigmas constitucionales superados del Siglo XVIII, no logran comprender a que se refirió el ciudadano Presidente y jefe de Estado venezolano cuando hizo referencia al concepto de “proceso popular constituyente”.

Pocos de estos abogados y muchos políticos arcaicos, constitucionalistas vetustos que mantienen su fijación en la experticia de los siglos XIX y XX, a estas alturas no comprenden ni podrán comprender la evolución que en la era contemporánea ha tenido el constitucionalismo, pero además desconocen que el comandante Hugo Chávez inicio lo que hoy se conoce con el nombre de “Nuevo Constitucionalismo Latinoamericano” que nadie puede negar su existencia.

Desde esta óptica del pensamiento jurídico de Hugo Chávez, podemos acercarnos a un hecho trascendental y paradigmático como haber construido y promovido la visión del “poder constituyente originario permanente”, que a pesar de ser una categoría tradicional de la teoría clásica del constitucionalismo, es la única de las categorías que tiene dentro de sí las posibilidades de ruptura, de cambio, de transformación social. 

Dentro de esta concepción, el Poder constituyente es la base con la que cuenta la revolución permanente e irreversible y al propio tiempo como el poder revolucionario que se encarna en el pueblo bolivariano capaz de imponerla, como bien lo expresa Hugo Chávez; formula que el pueblo como poder constituyente originario, cuando crea una constitución esta llevando a cabo un acto revolucionario que no esta sometido a limites constitucionales y normativos de ninguna clase.

El poder constituyente luego de poner en vigencia una nueva constitución ya no entra en letargo ni en hibernación, porque teniendo la soberanía en su ser (Art.5º CRBV), el pueblo continua ejerciendo en todo momento su poder soberano, de modo que el poder constituyente originario no está nunca en un estado de letargo sino que permanece permanentemente activado.

Parece que la memoria de algunos reaccionarios académicos, abogados desprevenidos y políticos ignaros, no les da para recordar la constituyente educativa, la constituyente económica, la constituyente universitaria, pero además, el Proceso Constituyente que forma parte del Plan de la Nación para el período 2013-2019. 

En el 2012, no era llamar a una Asamblea Constituyente para reformar la Carta Magna; el presidente Hugo Chávez decidió darle el nombre de Constituyente al proceso que consistía en “jornadas de debate del proyecto de la patria”, en las que invitó a los sectores que “no son revolucionarios”, a que participaran en el plan socialista. Informó además el comandante Hugo Chávez, que ese proyecto seria presentado ante la Asamblea Nacional, y dijo: “Vamos a utilizar el término constituyente, vamos a comenzar a utilizarlo porque es parte del proceso constituyente”.

Llamar a un proceso constituyente, no necesariamente debe entenderse que es para transformar el Estado, crear un nuevo orden jurídico o redactar una nueva Constitución, es para la puesta en marcha, en escena de actores que intervienen en campos de fuerzas, en escenarios sociales, culturales y políticos en un momento histórico transformativo de la República.

Convocar a un proceso constituyente, es activar un conjunto complejo de acciones, organizaciones, conductas, creencias, desplegadas con permanencia en el tiempo, para enfrentar situaciones de opresión, explotación, alienación o exclusión a las que puede ser sometido un actor colectivo, no es más que una acción colectiva con estabilidad en el tiempo y alto grado de organización orientada hacia la transformación social o de alguna de sus esferas; una respuesta a las tensiones o contradicciones especificas de la sociedad, de una comunidad. No es más que el portador del sentido histórico y es el principal agente de cambio y transformación social de un pueblo.

Hoy nadie puede decir que el llamado a una Asamblea nacional constituyente junto a una comisión redactora que recogió todo el material para su sistematización y análisis, con la peculiaridad de haber sido una asamblea constituyente itinerante que recorrió todo el país Italiano del 12 al 13 de junio del 2011, con motivo de ir en contra de la privatización de un servicio como es la gestión del agua y la mercantilización como bien comunitario y su acceso reconocido como un derecho humano, fue un proceso constituyente para transformar el Estado Italiano, crear un nuevo orden jurídico o redactar una nueva Constitución, donde más de 25 millones de italianos e italianas se expresaron en contra de la privatización del agua y su gestión mercantil. Esto es el Poder Constituyente originario permanente.